El valor del paisaje rural

El proyecto surge de la necesidad de implementar el concepto y las acciones de integración paisajística de las edificaciones en el medio rural dentro del modelo de desarrollo para el suelo rústico implícito en las leyes 4/2017, de 13 de julio, del Suelo y de los Espacios Naturales Protegidos de Canarias y 14/2019, de 25 de abril, de ordenación territorial de la actividad turística en las islas de El Hierro, La Gomera y La Palma.

Estas leyes son el marco regulatorio para la ordenación territorial y urbanística, y entre sus objetivos se marcan el fomento del sector primario y, en su caso de la actividad turística, en el medio rural canario. Además establecen como principio al desarrollo de estos usos, la puesta en valor del paisaje rural como recurso de las islas.

«Por paisaje se entenderá cualquier parte del territorio tal como la percibe la población, cuyo carácter sea el resultado de la acción y la interacción de factores naturales y/o humanos»
Convenio Europeo del Paisaje. Florencia, 20 de octubre de 2000

Afrontando el problema

La existencia de numerosos impactos paisajísticos, derivados de actuaciones o edificaciones construidas sin respeto al paisaje rural, por no aplicar criterios de integración, ha llevado a desarrollar este proyecto. En él se define una metodología adaptada a la realidad canaria, y se visibiliza la viabilidad de aplicar soluciones consecuentes con la realidad del sector primario.

La metodología para obtener el estudio pormenorizado del paisaje incluye el análisis de los tipos y unidades de paisaje existentes en el área de estudio, y de las modalidades de hábitat tradicional presentes, tanto en su tipología arquitectónica como en sus relaciones con el territorio. La metodología se materializa en las fichas realizadas para cada isla, que se dividen en los siguientes puntos:

Análisis de las edificaciones tradicionales del medio rural de las islas, y de sus elementos arquitectónicos más característicos. Y estudio de antecedentes insulares contemporáneos en los que se ha tenido en cuenta la integración en el paisaje de la edificación.

Con el estudio de la bibliografía sobre paisajes agrarios, el trabajo de campo realizado, y el análisis de los mapas geológicos y de cultivos de las islas, se definen áreas de características homogéneas y representativas de cada isla. Estas zonas se denominan agrosistemas.

Se analizan los impactos y valores de los agrosistemas, y se definen los criterios de integración a aplicar en las edificaciones a tratar. Se trata de criterios relacionados con la inserción en el lugar, así como cromáticos y de utilización de materiales.

Muestra del modelo de integración propuesto, a través de unas imágenes de antes y después de la actuación. Se ubica la intervención, se definen los objetivos a perseguir con la propuesta y se especifican los criterios de integración utilizados.